14 de noviembre de 2010

The michelin Wars (IV)

En todo esto tiempo sin noticias, han seguido las escaramuzas. La guerra abierta hace tiempo que ha sido ganada por los michelines.
Mi fuerza de voluntad, derrotada en casi todos los frentes, se contenta con asegurarse unos mínimos, que es que no me revienten los botones de la camisa o me pueda seguir poniendo cinturon.
Ha quedado claro en todo este tiempo de empachos, comilonas, quedadas inesperadas a tomar cerveza, que mis amigos no son tales, sino ellos, mis michelines, disfrazados. Que me enciarran en bares, me llevan a restaurantes de menús imposibles y me tientan continuamente.
El último golpe: han poseído a mi monitor de gimansio, que en un descuído me dijo: "no, tu así estás bien. No pierdas ese rollito de la cintura que va con tus ojos".
Pero seré fuerte, ahora que llegan las navidades, tiempo de demostrar que sí, que YO PUEDO!!!
El verano está lejos, pero el objetivo está claro.

No hay comentarios: