26 de enero de 2020

De tropiezos, lesiones y parones

Hoy es 26 de Enero. Quedan tres meses para la Maratón de Madrid.
Por el camino, alguna carrera más.
Por el camino, también, piedras en las que ya he tropezado varias veces.
Hoy me he levantado, pero no con un salto mortal, con una contractura en la espalda. No parece fuerte, pero no he podido hacer el entrenamiento que tenía preparado para hoy. Importante para la carrera del sábado que viene, y un paso más hasta el 26 de Abril.
Una y otra vez dejo de lado algunos pilares básicos de mi preparación mientras me emociono con hacer tiradas largas y series más fuertes.
Mimar mis tobillos con los ejercicios de siempre.
Perder un poquito de peso.


Cuidar mi espalda... estiramientos, ejercicios de fuerza y buenas posturas.
Son tres tonterías que no me quitan ni tiempo ni dinero.
Ni siquiera tengo que hacerlos cada día, sólo tres o cuatro veces por la noche sería más que de sobra.
Pero que una y otra vez dejo de lado poco a poco, hasta que una lesión aparece para recordármelo.
Las lesiones vienen para enseñarnos, y permitirnos corregir el camino.
Y, francamente, mejor ahora que no dentro de un mes.
Confío en aprender, tal vez no definitivamente, pero sí un poco más. Y esquivar la próxima piedra en mi camino.


1 de enero de 2020

1 de Enero, 2020.

Topicazo.
Previsible.
Qué más da.
Un año el 2019 lleno de actividad, pero como siempre, me parece que no he hecho nada. Deberes para el 2020? pensar más, actuar menos.
En abril, un encontronazo con una vieja conocida. Esquiva estos años atrás: la Maratón de Madrid. 42 km que me esperan. Indiferentes a mis esfuerzos.
Por el camino, una preparación que espero tenga más criterio. Una preparación que será física y mental.
Por el camino se han de quedar unos kilos.
Y debo adquirir herramientas nuevas y recuperar algunas nuevas.
Más importante aún: disfrutar de ello.
A largo plazo, en el 2021, está mi carrera en Islandia, para la que además, necesito hacer hucha.
Para empezar, el programa de base va a ser este:
https://www.zurichmaratonsevilla.es/mse-sub-4horas
Quien dice sub cuatro, dice sobre cuatro pero por poco.

14 de julio de 2019

Ultramaratón... REBOOT

Está de moda en los últimos años reiniciar una y otra vez las películas o series clásicas.
Básicamente es volver a contar la misma historia, pero, con a alguna pequeña variación.
En este blog olvidado, voy a hacer algo parecido.
Contra la misma roca me doy un montón de veces, para caerme de culo y tener que volver a empezar. Aún así, no puedo negar las cosas divertidas que he hecho por el camino.
La entrada más reciente habla de mi camino hacia la transvulcania del 2018. Ya hemos pasado el ecuador del 2019, y esa carrera ha sido una de mis favoritas hasta hoy. Me vi fuerte, tranquilo, la disfruté.

Pero.

Como se suele decir: "siempre hay un pero". Los retos siguientes no han ido acompañados de continuidad por mi parte. Demasiadas actividades? demasiado desgaste en otras? También surgen retos inesperados en el camino que descubres más importantes.


Ahora toca, lesión mediante que confío en ir dejando atrás, volver a salir del dique seco. Espero hacerlo bien, esta vez, centrándome en lo que son las bases de un entrenamiento como debe ser: prevención de lesiones, alimentación (pérdida de peso, sí, OTRA vez), y diversión en los entrenamientos.

Estiramientos, pilates (yoga tal vez?) natación, entrenamientos progresivos, refuerzo mental y eliminar el lastre adiposo. Esos serán mis compañeros en el camino. Y este blog.


Retos para el 2020, próximamente. Pero no puedo dejar de perder de vista el ultramaratón de Laugavegur.

Y volver a la Isla de la Palma? Porqué no.

Por ahora: 7 de Julio, 91,5 kilos me contemplan en el espejo. Y tres semanas de inactividad total.

1 de abril de 2018

Descubrimientos (Hacia la Transvulcania III - y más allá)

Hay mucho bla bla sobre la importancia del camino recorrido frente al destino en un viaje.
Pero ese bla bla tiene mucho de verdad.

Alguien hace poco puso en mis manos un libro: "Deja de ser tú ". Lo bajé en PDF, gratis... pero no pasó ni una semana hasta que me lo compré en papel, para leerlo despacio.
Y vaya que si voy despacio. El libro, o su lectura mejor dicho, te obliga a ponerte delante de un espejo, a hacerte preguntas, de las que no quieres o no sabes dar respuesta. Creo que avanzo tres o cuatro páginas al día. A veces ni eso.


Este tema me parece que es recurrente en mi blog. Y creo que así lo será por bastante tiempo.
Y esto que tiene que ver con tu camino a la Transvulcania?
Mucho, me ha permitido enfrentarme a ese yo que pone trabas a mis proyectos más locos, y a los cuerdos también. Ese yo se ha hecho cada vez más fuerte.
Ese yo me hace no ir a una carrera por no hacer el ridículo... llegar el último, o quedarme en el corte. O simplemente no estar a la altura de mis expectativas. Cuando, seamos honestos: NUNCA me ha pasado, y algún día tendrá que pasar, verdad?
Ese yo me impode tomarme en serio los entrenamientos a largo plazo...
Y es el mismo que me impide hacer muchas cosas.

Pero esa parte de mí choca con otra, que es la que se ilusiona y emociona planeando los retos, pensando que son superables.

Ahora que nos conocemos, tal vez nos llevemos mejor.

31 de diciembre de 2017

Enemigos interiores (hacia la transvulcania II)

Tomando un café, en el primer bar que he encontrado, antes de la última carrera del año. Una San Silvestre corta, de poco más de ocho kilómetros. Más para decir que he terminado el año corriendo que para marcar un hito nuevo.

En este camino, más largo que los inminentes ocho km, hacia la transvulcania (y más allá) hago reflexión. Busco mis apoyos y amigos para el camino. Y descubro que me es más fácil identificar a mis enemigos, puesto que los arrastro conmigo.

La gula y la pereza. Pero debo ser más concreto. La gula se presenta en forma de mala alimentación: excesos por la noche con el queso, o el aperitivo antes de cenar, las patatas fritas y lo q es peor... Las galletas de chocolate (las carga el diablo!) A mitad de la noche. Tal vez la mitad de las calorías del día las ingiero, rápido y mal, en este momento.

La pereza, en la falta de constancia en hacer mis ejercicios que fortalezcan espalda y tobillos... Mis puntos débiles. Qué me han hecho volver a empezar una y otra vez mis internamientos este año y medio que ya termina

Ser consciente de esto es un buen paso, cierto, pero sólo el primero. Irlos dominando será un esfuerzo interesante. Más que doblar mis entrenamientos, lo importante es no hacerlos inútiles con el después.

Mientras, apoyarme en los aliados interiores y exteriores.