10 de mayo de 2005

Cobardía

Hace unos meses, concretamente cuatro, creía que me iba a comer el mundo en breve. Cargado de autoestima estaba listo para partir y sacrificarme por mi trabajo y por un sueño. Estaba listo a marcharme lejos, y por mucho tiempo, a trabajar duro, muy duro porque así lo habían decidido mis jefes.

Han pasado cuatro meses y el viaje se retrasa y se retrasa, me quieren hacer ver que es culpa mía... que lo retraso yo porque no quiero ir, cuando NO soy yo el que lo está retrasando (son mis jefes) NI tendría la opción tampoco de decir que NO quiero ir. Las opciones son ir (a mi nuevo destino) o irme (de la empresa), que sencillo.

Estos cuatro meses, con dos falsas alarmas de que me voy YA!!!, me están dejado emocionalmente agotado. No he podido hacer ningún plan a más de dos semanas vista, y a veces ni con una semana.. cada vez que me proponen algo, mi respuesta es un "no sé donde estaré". Ahora me empiezo a replantearme las cosas, porque a cambio de irme yo pedí una compensación, sí, pedí más dinero (un poco como un mercenario) y me lo están peleando, me lo están peleando como si fuera la comida de sus hijos. Y eso me cansa, me agota...

Yo quería irme, quería conocer mundo, y porque no, ahorrar unos dineros para mi proyecto (debería decir "nuestro" porque no es mio sólo) de vida... pero ahora estoy cansado, desmotivado, y empiezo a conocer lo que es estar "quemado" en el trabajo. Lo que los médicos definen el síndrome del "burn-out" (o sea, estar quemado)

Nada más... sólo quería soltarlo, y dejarlo escrito en alguna parte, ya que no puedo meterlo en una botella y tirarlo al mar como me gustaría.

Sed buenos