Tomando un café, en el primer bar que he encontrado, antes de la última carrera del año. Una San Silvestre corta, de poco más de ocho kilómetros. Más para decir que he terminado el año corriendo que para marcar un hito nuevo.
En este camino, más largo que los inminentes ocho km, hacia la transvulcania (y más allá) hago reflexión. Busco mis apoyos y amigos para el camino. Y descubro que me es más fácil identificar a mis enemigos, puesto que los arrastro conmigo.
La gula y la pereza. Pero debo ser más concreto. La gula se presenta en forma de mala alimentación: excesos por la noche con el queso, o el aperitivo antes de cenar, las patatas fritas y lo q es peor... Las galletas de chocolate (las carga el diablo!) A mitad de la noche. Tal vez la mitad de las calorías del día las ingiero, rápido y mal, en este momento.
La pereza, en la falta de constancia en hacer mis ejercicios que fortalezcan espalda y tobillos... Mis puntos débiles. Qué me han hecho volver a empezar una y otra vez mis internamientos este año y medio que ya termina
Ser consciente de esto es un buen paso, cierto, pero sólo el primero. Irlos dominando será un esfuerzo interesante. Más que doblar mis entrenamientos, lo importante es no hacerlos inútiles con el después.
Mientras, apoyarme en los aliados interiores y exteriores.
En este camino, más largo que los inminentes ocho km, hacia la transvulcania (y más allá) hago reflexión. Busco mis apoyos y amigos para el camino. Y descubro que me es más fácil identificar a mis enemigos, puesto que los arrastro conmigo.
La gula y la pereza. Pero debo ser más concreto. La gula se presenta en forma de mala alimentación: excesos por la noche con el queso, o el aperitivo antes de cenar, las patatas fritas y lo q es peor... Las galletas de chocolate (las carga el diablo!) A mitad de la noche. Tal vez la mitad de las calorías del día las ingiero, rápido y mal, en este momento.
La pereza, en la falta de constancia en hacer mis ejercicios que fortalezcan espalda y tobillos... Mis puntos débiles. Qué me han hecho volver a empezar una y otra vez mis internamientos este año y medio que ya termina
Ser consciente de esto es un buen paso, cierto, pero sólo el primero. Irlos dominando será un esfuerzo interesante. Más que doblar mis entrenamientos, lo importante es no hacerlos inútiles con el después.
Mientras, apoyarme en los aliados interiores y exteriores.
