Piensas que lo tienes todo controlado. Piensas que de alguna manera estás tirando para adelante y recuperas la ilusión por muchas cosas.
De repente, agazapado a la vuelta de una esquina, un detalle te da con toda la realidad en las narices.
Algo tan tonto como un cajón que abres por error y de repente lo encuentras vacio. VACIO.
Lo primero que notas es que los hombros se te descualgan.
Lo segundo que el nudo de la garganta que pensabas superado vuelve.
Y, lo peor de todo, algo que ya sabías pero no afrontabas (porqué te has tirado corriendo y corriendo literal y metafóricamente=) te alcanza.
................
Por un momento las fuerzas se me han ido.
No sé si todo lo que le digo a la gente es para oírmelo a mi mismo... pero no me lo creo.
Diga lo que diga, me doy cuenta de que estoy atrapado. Miro a mi alrededor y no es que vea un camino que no pueda andar, un camino que requiera valor. Es que simplemente, no veo un camino.
.................
Sé que es sólo cuestión de tiempo.
Pero entre saberlo y SABERLO hay mucha mucha diferencia
.................
Y todo por que me he encontrado un cajón vacio.