14 de abril de 2005

Abriendo la mente

Durante 14 años, mi mundo se limitaba a mi barrio. Uno más de Madrid, para mi el lugar ideal para vivir. El colegio estaba a cien metros de mi casa. Coger un autobús al centro era una aventurilla.
Con el instituto la cosa no cambió mucho, al mismo sitio... la vida en el barrio... eso sí, Madrid ya no era algo extraño. Mi mundo se había abierto un poquillo. Pero mi mapamundi mental empazaba en un extremo de la red de Metro y acababa en el otro.

El cambio llegó unos años después, no sé en que estaba pensando, pero alguien me metio en la cabeza la idea de irme de Erasmus. De alguna manera yo no quería, mi vida era cómoda (mentira, la universidad era un infierno!!!!), para qué cambiar.
El "no quiero irme" se quedó sólo como un ruido de fondo en mi cabeza y un día cogí un avión camino de Lyon. Sólo sabía de la existencia de esta ciudad por que Jean Michel Jarre tuvo a bien dar allí uno de sus magníficos y raros conciertos.

Un año fuera y a mi vuelta sentía que muchas cosas habían cambiado. No sé si suena pretencioso, pero pienso que mi cabeza se abrió al mundo. A partir de ese momento me di cuenta de que España no es perfecta, de que en el mundo hay más cosas, de que por sistema lo español no es lo mejor. De que los españoles NO son lo mejor... ni lo peor. Consecuencia, el radio de mi mundo se había estirado como nunca. Madrid: un punto en mi mapamundi mental.

Un año en el extranjero me dejó con ganas de más, y eso que sólo me fui mil kilómetros al norte!!!!! Antes soñaba ocn las vacaciones en Gandía... ahora no puedo quitarme de la cabeza conocer Cuba, la India, Vietnam, China.

Ahora se avecina otro viaje, esta vez es Turquía, esta vez no voy con cinco estupendos amigos y no voy a estudiar y salir de fiesta... voy a trabajar y voy solo. Aún así, estoy impaciente por conocer el país, por mezclarme con la gente, por vivir Turquía, un pais tan "laico" como España, o sea, lleno de musulmanes no practicantes. Y sobre todo por ver como voy a volver, en qué voy a cambiar.

El problema, que la voz en mi interior a vuelto : "para que irse? cambia de trabajo!". Alguos días esta voz tiene mucha fuerza, muuuuuuuuucha fuerza. Cierto es que el estímulo de este reto que tengo por delante también tiene mucha fuerza.

Por el momento ya sé decir buenos días en Turco, y pedir una cerveza.
Iyi günler :-)

1 comentario:

sconcerto dijo...

¡Qué grande que el mundo se vaya haciendo cada vez más grande!

Y qué grande, tambien, abrir la mente cada día un poco más... Sigue así, y aprende más cosas en turco para ser un buen guía cuando recibas visitas...