Hoy es 26 de Enero. Quedan tres meses para la Maratón de Madrid.
Por el camino, alguna carrera más.
Por el camino, también, piedras en las que ya he tropezado varias veces.
Hoy me he levantado, pero no con un salto mortal, con una contractura en la espalda. No parece fuerte, pero no he podido hacer el entrenamiento que tenía preparado para hoy. Importante para la carrera del sábado que viene, y un paso más hasta el 26 de Abril.
Una y otra vez dejo de lado algunos pilares básicos de mi preparación mientras me emociono con hacer tiradas largas y series más fuertes.
Mimar mis tobillos con los ejercicios de siempre.
Perder un poquito de peso.
Cuidar mi espalda... estiramientos, ejercicios de fuerza y buenas posturas.
Son tres tonterías que no me quitan ni tiempo ni dinero.
Ni siquiera tengo que hacerlos cada día, sólo tres o cuatro veces por la noche sería más que de sobra.
Pero que una y otra vez dejo de lado poco a poco, hasta que una lesión aparece para recordármelo.
Las lesiones vienen para enseñarnos, y permitirnos corregir el camino.
Y, francamente, mejor ahora que no dentro de un mes.
Confío en aprender, tal vez no definitivamente, pero sí un poco más. Y esquivar la próxima piedra en mi camino.
Por el camino, alguna carrera más.
Por el camino, también, piedras en las que ya he tropezado varias veces.
Hoy me he levantado, pero no con un salto mortal, con una contractura en la espalda. No parece fuerte, pero no he podido hacer el entrenamiento que tenía preparado para hoy. Importante para la carrera del sábado que viene, y un paso más hasta el 26 de Abril.
Una y otra vez dejo de lado algunos pilares básicos de mi preparación mientras me emociono con hacer tiradas largas y series más fuertes.
Mimar mis tobillos con los ejercicios de siempre.
Perder un poquito de peso.
Cuidar mi espalda... estiramientos, ejercicios de fuerza y buenas posturas.
Son tres tonterías que no me quitan ni tiempo ni dinero.
Ni siquiera tengo que hacerlos cada día, sólo tres o cuatro veces por la noche sería más que de sobra.
Pero que una y otra vez dejo de lado poco a poco, hasta que una lesión aparece para recordármelo.
Las lesiones vienen para enseñarnos, y permitirnos corregir el camino.
Y, francamente, mejor ahora que no dentro de un mes.
Confío en aprender, tal vez no definitivamente, pero sí un poco más. Y esquivar la próxima piedra en mi camino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario