1 de noviembre de 2009

lecciones

Ultimamente he oído mucho el "me merezco esto", o "es que por como soy debería pasarme esto otro". Es más, en más de un momento me he sorprendido pensándolo.
Siendo un ejemplo tonto: con "mis" gatos, les pongo de comer, todos los dias, he comprado comida que les pueda gustar, y variada. Y me decía a mi mismo, claro, ahora ellos me deben hacer la fiesta. Vamos, que deberían estar encantados al verme, etc etc... y no, su cariño hay que ganárselo, aunque piense que me lo merezco, con más gestos, con más muestras de cariño hacia ellos.
Con el trabajo pasa lo mismo, me he abandonado un poquillo. Pensando que todo lo que me venga ahora debería ser natural por mis esfuerzos pasados o porque yo creo que es lo justo... pero ERROR!!! Hay que seguir esforzándose, puliendo defectos, reforzando virtudes.
Y con el trato con las personas, igual, tal vez ahí es donde veo que somos más egoistas.
Con las personas decimos muchas veces: si me aceptan bien y si no, carretera. Pero no podemos plantarnos en medio del mundo pensando, quererme como soy o iros al infierno. Y creo que muchas veces lo hacemos simplemente por evitar los desengaños, a todos los niveles, y por evitar el efimero trabajo que cuesta cuidar las relaciones.
Ahora, no busco el servilismo hacia los demás, solo pretendo encontrar el término medio entre el mostrarse flexible... o terco. El momento en que ser junco, o roble.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bravo, has puesto por escrito lo que llevo pensando tiempo yo tb... Terrible dilema del punto medio justo..
Cuidate, desde Paris