Proyectarlos en los demas no nos trae nada nuevo, es más, nos lleva a:
1) no superarlos
2) repetirlos una y otra vez
Con esto no digo vivir en la obsesión de culparnos por todo, sólo y simplemente, con tranquilidad intentar buscar una lección. Asumirlo, y no torturarse.
Tengo que empezar a perfeccionar la tercera parte.
Por cierto, en un mal día hay dos cosas que no se deben hacer:
1) escribir en tu blog
2) pesarte.
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