10 de septiembre de 2008

El otoño viene duro...

Vaya, después de lo de ayer (de mostrarme desafiante a la llegada del otoño) hoy, este máldido me ha demostrado quién manda aquí.
Para empezar, a media tarde ha destapado esos pequeños problemas del trabajo que estaban latentes escondidos Dios sabe donde. Esto es algo normal, los probelmas viven en universos paralelos esperando que las puertas se abran para pasar de un lado a otro, pero hoy no era el día.
Pero su mejor carta ya la había jugado y no era yo aún consciente.
Ayer por la noche, la gran GRANIZADA!!!! y no de limón precisamente... al llegar a casa, mi coche, lleno de pequeños bultos y don dos faros rotos.
Eso por desafiar.
A las 19:30 he sido poseído, como uno más, por el síndrome postvacacional.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La granizada fue trerrible, en mi barrio todas las alarmas de los coches sonaban todas las hojas de los arboles se posaron y llenaron de mierda todos los coches, lo siento por los bollos en el coche y los faros rotos una putada que nos podia a ver pasado a cualquiera, en mi caso solo tuve que hacer una gran limpieza...
Por lo demás el otoño es bonito y especial como todas las estaciones,ánimo por que el que terminen las vacaciones es buena excusa para programar las siguientes..yo estoy programando ya incluso estando aun de vacas :-P espero verte pronto y ponernos al día...un abrazo muy fuerte.!