5 de julio de 2006

SUEÑO

Son ya las doce y media de la noche. Casi todo el mundo que conozco debe llevar ya al menos media hora durmiendo.
Pues yo ahora me empiezo a espabilar. Se me empieza a quitar la modorra que me agarra después de comer y que me atonta un poco más de lo habitual.
Me encanta la noche, me encanta echarme a las calles a estas horas. Y ahora en pleno verano mucho más aún. Estoy como en una nube sentado en un parque con unos amigos, o con alguien más especial... compartiendo un algo para beber. O un corto paseo.
Pero hoy es martes. Se supone que mañana debo ser productivo, que le voy a hacer, me gusta que me paguen un sueldo para gastármelo en mis vicios... de los que ya hablaré otro día.
De todos modos, me espabile o no, me guste la noche o no, en cuanto pise la cama tardaré un minuto en empezar a hacer Zetas.
Dulces sueños.

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